«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.» (Mateo 11:28-30)

I. EL SIGNIFICADO DEL YUGO Y EL DESCANSO ESPIRITUAL

En tiempos bíblicos, los bueyes a menudo trabajaban en los campos y transportaban cargas pesadas. Para distribuir el peso de los arneses de labranza o carruajes y ayudar a los animales en el trabajo, se fabricaban yugos de madera que ponían sobre los hombros de una yunta de dos bueyes. Si alguna vez ve un viejo yugo de madera, lo encontrará bastante grande y muy pesado. Si un yugo no se fabricaba correctamente, irritaría mucho al animal que lo llevaba puesto, y le resultaría casi imposible trabajar. Además, si un animal diligente fuera colocado en yugo desigual con un animal rebelde o terco, ambos encontrarían el yugo desagradable y difícil.

II. EL YUGO COMPARTIDO EN CRISTO

Jesús no prometió a sus seguidores y a nuestras familias que serían liberados del yugo. Dios tiene un servicio, que cada uno de nosotros debe llevar a cabo; si no, no habría razón para no llevarnos al Cielo inmediatamente después de nuestra salvación. Más bien, Jesús prometió que cuando vayamos a Él encontraremos que Su yugo descansa sobre nosotros y no seremos agobiados por Su servicio. Lo mejor de todo es que compartimos su yugo y, por lo tanto, disfrutamos de la comunión con Cristo mientras le servimos.

III. EL DESCANSO VERDADERO EN EL SERVICIO A DIOS

Muchas familais cristianas se “cansan” después de haber servido a Dios por un tiempo. Cuando una vez fueron fieles en hacer Su obra, ahora la encuentran pesada y la han dejado de lado. ¿Cuál es el problema? Aunque hay muchas razones, una de las más importantes es que demasiadas familias cristianas tratan de hacer la obra para Dios con sus propias fuerzas. Jesús dijo que debemos aprender de Él, lo cual habla de una relación progresiva y profunda. Cuando obramos en Su fuerza, no habrá cargas que no podemos soportar. En cambio, encontraremos descanso, incluso mientras obramos y compartimos Su yugo.

Principio Familiar Unidos Venceremos: En lugar de quejarnos de lo que requiere nuestro servicio a Dios, debemos regocijarnos en el privilegio.

Desafío familiar: Escribe y memoriza Mateo 11:29

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