«¿Por qué endurecéis vuestro corazón, como los egipcios y Faraón endurecieron su corazón? Después que los había tratado así, ¿no los dejaron ir, y se fueron? 7 haced, pues, ahora un carro nuevo, y tomad luego dos vacas que críen, a las cuales no haya sido puesto yugo, y uncid las vacas al carro, y haced volver sus becerros de detrás de ellas a casa. 8 tomaréis luego el arca de Jehová, y la pondréis sobre el carro, y las joyas de oro que le habéis de pagar en ofrenda por la culpa, las pondréis en una caja al lado de ella; y la dejaréis que se vaya.» (1 Samuel 6:6-8)
I. LA IMPORTANCIA DE APRENDER DE LA CORRECCIÓN DIVINA
Debido a la maldad de los hijos de Elí y al fracaso de su padre como Sumo Sacerdote para detenerlos, Dios les dio a los filisteos la victoria sobre los israelitas en la batalla. Capturaron el Arca de la Alianza y la colocaron en los templos de sus dioses como parte del botín de guerra. Dios destruyó los ídolos, haciendo que las estatuas de piedra se inclinaran ante el Arca. Y trajo grandes enfermedades a las ciudades filisteas. Rápidamente se dieron cuenta de lo que estaba pasando y decidieron devolver el Arca a Israel. Recordaron la historia del juicio de Dios sobre los egipcios cuando no dejaron ir a los israelitas en los días de Moisés y no querían experimentar más Su juicio.
II. LA IMPORTANCIA DE RESPONDER A LA CORRECCIÓN DIVINA
Con demasiada frecuencia nos aferramos a nuestro pecado, endureciendo nuestros corazones contra la voz de la convicción del Espíritu Santo y las palabras de reprensión de la Biblia. Amamos nuestro pecado y no queremos dejarlo ir. Como resultado sufrimos la corrección que Dios trae sobre Sus hijos. Él nos ama demasiado para permitirnos continuar en el pecado. “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.” Hebreos 12:11.
III. LA IMPORTANCIA DE LA SABIDURÍA DE LA CORRECCIÓN DIVINA
El ejemplo de los filisteos muestra que reconocer las advertencias divinas y actuar con humildad es esencial. Si quienes no tenían el pacto con Dios supieron corregirse, quienes conocen su Palabra deben hacerlo aún más. La sabiduría está en aceptar la corrección, pues toda disciplina busca restaurar y hacer crecer. Un corazón enseñado por Dios deja la obstinación y encuentra paz al obedecer, comprendiendo que cada corrección divina impulsa el crecimiento y la transformación.
Principio Familiar Unidos Venceremos: En lugar de endurecer nuestros corazones, debemos volver rápidamente a Dios cuando nos corrige.
Desafío familiar: Escribe y memoriza Hebreos 13:5